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Diarreas neonatales en porcino. Control práctico

Viernes 12 Abr 2024
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Diarreas neonatales en porcino. Control práctico
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La diarrea de los lechones en sus primeros días de vida, es una de las patologías más recurrentes y complejas de tratar a la que nos seguimos enfrentando actualmente. Para poder corregir el problema, tendremos que determinar la causa, o causas, que originan este proceso. Sin embargo, el diagnóstico laboratorial no puede ser la única herramienta que usemos, ya que, en muchas ocasiones, no existe una relación directa entre el/los patógenos aislados en el laboratorio y el cuadro clínico presente en la granja. 

1. Pérdida de condición corporal en los lechones y como consecuencia de la correcta evolución de los mismos en la fase de transición.

2. Mayor susceptibilidad al resto de infecciones, como estreptococias, debido a las alteraciones a nivel intestinal.

3. Alteraciones inmunitarias en los cuadros de Cystoisospora suis y otros patógenos en los casos de coinfección, que influyen no solo en lactación sino en los primeros días de transición.

4. Pérdida de la producción lechera por parte de la cerda, al no realizarse el vaciado completo de la glándula mamaria, que se traduce en una pérdida del peso y la madurez de los lechones al destete.

5. El uso de antibióticos, sobre todo de cefalosporinas y fluoroquinolonas, da lugar a incrementos de la resistencia de las bacterias causantes de diarreas postdestete, y a las modificaciones del microbiota que hacen que el desarrollo en las fases siguientes no sea el adecuado.

 

¿Cómo debemos abordar el problema de las diarreas recurrentes?
 
los mayores factores de riesgo en la presentación clínica de diarreas son:
 
La paridad. Las camadas de las cerdas de primer parto suelen presentar una mayor incidencia de diarreas en lechones debido a la baja transmisión inmunitaria que tienen las cerdas primerizas.
 
La alimentación. Una mala alimentación tiene como consecuencia una baja producción lechera de las cerdas y, por tanto, una mayor probabilidad de aparición de diarrea en los lechones. La curva de alimentación de la cerda en gestación debe ser más alta en las etapas tempranas (a partir de los 7 días postcubrición hasta los 40 días de gestación) y debe ir bajando hacia el final de la gestación. Además, niveles altos, sobre todo al final de la gestación (90 días de gestación hasta parto) pueden producir una disminución de la producción.
 
concentraciones de prolactina y progesterona en el periparto. Es importante que se produzca un pico alto de prolactina y que caigan los niveles de progesterona que han estado presentes durante la gestación. Las cerdas que presentan una mayor tasa de prolactina/progesterona tienen un mayor rendimiento del calostro.
 
Momento de producción del calostro. La transferencia de IgG del plasma al calostro empieza 10 días antes del parto y es máxima el día del parto; la producción de calostro está absolutamente relacionada con el estado metabólico y endocrino de la cerda, y no con la succión de los lechones ya que, a diferencia de la leche, el calostro se produce de manera continua.
 
La variabilidad en la producción de calostro. Puede llegar a ser entre 3 hasta 6 kg. Esto supone que tengamos distintas calidades de encalostramiento. Si a esto le añadimos la vitalidad de los lechones, nos encontramos con una alta variabilidad en el encalostramiento, que es inherente a la producción.
 
En las primeras 24 horas después del parto, las células epiteliales del tejido mamario son permeables a las IgG pero también a otras moléculas, como los tóxicos, que se pueden originar por el estreñimiento. Por lo tanto, hay que controlar el estreñimiento que ocurre en el periparto, ya que no solo influye en los nacidos muertos, sino que es un factor de riesgo en presentación de diarreas en los lechones
 
Una práctica muy común en la alimentación de las cerdas en el último tercio de gestación, era incrementar desde el día 90 hasta unos días antes del parto el consumo de pienso por parte de la cerda, ya que se pensaba que el crecimiento de los lechones es máximo al final de la gestación. Se ha comprobado que este incremento de pienso al final de la gestación solo tiene importancia en el estado de carne de la cerda, ya que no incrementa ni el peso de los lechones al nacimiento ni incrementa la producción de calostro.
 
Respecto a las condiciones ambientales, vamos a hablar de cuatro puntos que consideramos críticos para la supervivencia lechones:
 
Temperatura de la sala. Permitirá que los lechones sean más o menos capaces de tetar. Si el ambiente es frío, los lechones tendrán menos vitalidad como consecuencia de la pérdida de glucógeno que se produce en un intento de mantener su temperatura corporal. Por lo tanto, disponer de una zona de calor adecuada en el momento del nacimiento incrementa mucho las capacidades de supervivencia de los lechones.
 
Limpieza. No solo de la superficie sino de los fosos. Las rejillas, sobre todo los laterales, son capaces de mantener agentes infecciosos durante largos periodos de tiempo si no se realiza una adecuada limpieza y desinfección.
 
Corrientes de aire. Es importante evitarlas en la zona de confort de los lechones para garantizar, por un lado, que los lechones aprovechen todas las tetadas que la cerda ofrece y para reducir al máximo la aparición de enfermedades como consecuencia de las mismas.
 
Manejo de los Alimentos Balanceados en lechones. Adquiere gran importancia controlar el consumo de lacto iniciadores, especialmente de los que no tienen oxido de zinc, ya que pueden darnos diarreas por sobreconsumos. Debemos dar pequeñas cantidades en dos-tres tomas, y cuando estén iniciados en el consumo de alimento sólido, administrarles el prestarter que consumirán en la transición. Esto nos beneficiará a la hora de reducir el tiempo de ayuno postdestete y las diarreas por el cambio de dieta.
 
Para concluir:
 
Las condiciones de alojamiento, y el manejo de los animales tiene una importancia muy alta en la presentación de esta patología.
 
Los factores ambientales y de manejo, deben ser los primeros en ser corregidos (como se realiza la vacunación, conservación de la vacuna, limpieza, temperatura) si esto no se corrige tendremos en la granja procesos recidivantes. 
Los niveles de higiene, es lógico pensar que el equilibrio que debemos de tener entre presión de infección e inmunidad se desequilibra lo lógico es que aparezca la enfermedad
 
La vitalidad de los lechones al nacimiento, tanto en cuanto a la capacidad de levantarse y tetar en el menor tiempo posible, ya que la ingesta de calostro tiene una gran importancia en el desarrollo del sistema inmune del animal, es necesario valorar el peso de los lechones al nacimiento, la hipoxia, la temperatura de la sala, y las viremias de los lechones al nacer que pueden hacer que en las mejores condiciones alteren la vitalidad y por lo tanto el consumo de calostro
 
El control de los patógenos y sus interacciones, ya que esto nos permite realizar un abordaje mas integral de los procesos entéricos en los lechones, y como consecuencia lograr la resolución clínica
 
Es necesario tener un diagnostico laboratorial, ya que esto nos hará poder relacionar las analíticas con nuestra clínica en la explotación
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